Vintage

Lo mejor de una época impregnada de grandes tradiciones llega a nuestros días, a través de un estilo de aire romántico cargado de buenos recuerdos.


Comparte
pinterest
Instagram

¿Te acuerdas de esas casas de techos altos, interiores amplios y patios largos adornados con flores? Fueron el hogar de nuestros bisabuelos, abuelos y padres. Hoy puedes revivir con este estilo, la emoción, la nostalgia y la generosidad de la moda y la decoración vintage (vendimia). Esta tendencia elegante, de aire romántico, es un tributo a la cosecha decorativa que va de los años 20 a finales de los 80, a través de ambientes cálidos con elementos clásicos y tradicionales. Un pedacito del pasado en el presente, para inundar tu hogar de un espíritu familiar, entrañable.

Los 5 Esenciales

1. TIEMPO DE FLORES

Es tu oportunidad para ponerte romántica y darle a tu casa el toque delicado y femenino que aportan los estampados y patrones florales en: cojines, manteles, cortinas, vajillas, mobiliario, ropa de cama, entre otros. ¿La regla de oro para sentirte orgullosa de su encanto? Que los diseños sean artísticos y en tonos pastel.

2. DOS ÉPOCAS, UN ESTILO

Contrastar muebles de tipo provenzal que luzcan diseños tradicionales y señoriales de formas curvas, orgánicas y onduladas con accesorios modernos, será clave para materializar este estilo. Si tu presupuesto lo permite, adquiere un mueble Luis XV, un clásico sofá Thonet o un mítico Chesterfield, una cama con dosel, o mobiliario que reserve espacio al rey de la tapicería vintage, el capitoné.

3. MISIÓN RESCATE

Un tour por anticuarios, tiendas de segunda mano o venta de garage, te permitirá adquirir objetos decorativos de época a menor precio. Imagina un baúl de los años 20 como mesa de centro, la base de una máquina de coser adaptada como lavabo, una credenza hecha de una puerta de los años 50, una mesa clásica con sillas modernas, o un frasco de perfume antiguo que sirva de florero.

4. DETALLES ÚNICOS

Si por fortuna te heredaron o encuentras una lámpara tipo araña de lágrimas de cristal, un radio o teléfono, un espejo ovalado o rectangular de marco de madera o bronce, un jarrón afrancesado color turquesa, una lámpara art decó, un candelabro, relojes, cuadros o fotografías antiguos, no lo dudes, es lo que necesitas en esta manifestación decorativa.

5. DULCE CONFITE

El blanco y blanco roto son la base de este estilo decorativo endulzado por colores pastel con poca saturación, así como destellos de tonos vivos que van del azul, al rojo y el amarillo en accesorios y mobiliario. Un esquema armonioso donde también encontrarás pinceladas de verde esmeralda, aguamarina, menta y coral, como acentos joviales, además de marrones, ámbar, cremas y sepia.

Muros CÁLIDOS

Una excelente opción para decorar tus muros con un bello efecto vintage, es Effex Textil Gamuza. Un recubrimiento que se asemeja a la piel de gamuza y que lucirá perfecto en tu comedor. Búscalo en tu tienda más cercana, elige el color que te guste y consigue este estilo.

Materiales

Porcelana: aprovecha las formas, colores monocromos, relieves y motivos geométricos, florales, vegetales, arabescos y dorados de la porcelana para decorar paredes y muebles. Tus mejores aliados serán platos y tazas, jarrones de estilo francés, figuras decorativas, especieros, candelabros, macetas o cualquier objeto original. ¿Quieres ir más allá? coloca una tina de porcelana de cuatro patas en tu baño, será un verdadero hit.

Textiles: se vale jugar tanto con fibras naturales de tejidos de algodón, loneta, seda, tul calado, rayón, lana, encaje, como sintéticas de acabado liso, de rayas o estampados. Un exquisito acierto son las cortinas largas de tonos brillantes y frescos o con grabados florales, decoradas con cordones; los caminos de mesa y manteles de encaje e hilo, y alfombras de lana de colores.

Madera: la nobleza del nogal, el cerezo y la caoba añade valor estético a través de piezas originales o recuperadas con acabados en blanco roto, decapado, pátina o detalles en color dorado y bronce; o bien, de muebles elaborados a base de madera natural y metal forjado, tan simbólicos y socorridos para materializar esta tendencia.

Plantas: es imposible pensar en este estilo sin la presencia de flores y plantas naturales, pues aportan frescura, color y romanticismo al ambiente. Colócalas en racimos de jarrones de porcelana, cristal o metal y macetas, o si son deshidratadas, en una canasta de mimbre.