Es considerada un espacio para la convivencia, a veces para el descanso y otras más para la meditación. La sala debe contar con el mobiliario y los accesorios adecuados para pasar momentos inolvidables.
Es aconsejable que la sala se decore con base en el estilo de vida y la utilidad que le den en tu hogar.
Opta por sillones acogedores que brinden equilibrio y comodidad; dependiendo del espacio con el que cuentes, elige los de dos o tres piezas que pueden ser de mimbre, piel o de tapices lisos.
Las mesas de centro y laterales pueden ser abatibles, redondas, de cristal, de acrílico, de madera o del material de tu preferencia.
El acomodo de los muebles debe realizarse en función del espacio destinado para la sala. Es mejor evitar invadir las zonas de paso, por lo que es necesario prescindir de mobiliario grande y poco funcional, sobre todo si tu casa es pequeña.
Aprovecha las paredes para colocar vitrinas o repisas, y opta por los biombos para hacer separaciones.
La iluminación
Puedes optar por una luz intensa o suave, esta última para crear sensación de intimidad. Elige focos empotrados al techo, lámparas colgantes, reguladores de intensidad o piezas decorativas, dependiendo del efecto que quieras lograr.
El color
Los tonos de moda son el chocolate, el amarillo y los colores crudos, siendo el primero ideal para los muebles y los otros para las paredes. Si deseas resaltar los muebles, pinta los muros con tonos crudos o beiges.