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Los colores claros generan luminosidad y amplitud. Si divides la pared en dos y pintas la parte inferior con un color oscuro y la superior de uno claro parecerá que el techo está a mayor altura.
Elige la fórmula 3C de Comex, la cual consta en elegir tres diferentes colores para dar armonía a los espacios: el más fuerte se usa para cubrir el 10% de la habitación, el medio para ocupar el 30% y el más bajo o claro se emplea en un 60% de toda la estancia. Con esta combinación se obtiene un equilibrio perfecto. |
Los tonos blancos ayudan a generar profundidad y al mezclarlos con colores intensos y llenos de luz se logran contrastes divertidos.
Para ampliar espacios, elimina las divisiones y unifica las zonas comunes logrando ambientes comunicados; por ejemplo, para separar la cocina y el comedor puedes colocar una barra que sirva como desayunador.
Acorta el ambiente de un espacio rectangular muy largo pintando las paredes más distantes con un color oscuro.
Alarga un ambiente cuadrado aplicando un color más oscuro en dos paredes, una frente a otra. Eleva el techo con un color más claro que el de las paredes y bájalo con un tono más intenso.
Alarga una pared con dos colores, uno desde el piso hasta media altura y el otro hasta el techo, utilizando el color más claro en la parte superior.
Los colores más excitantes son el rojo y naranja; los mas tranquilos, los azules o violáceos.
En la decoración, los colores mas sedantes y confortables son los verdes, azules claros y violetas claros, los matices crema, marfil, beige, gamuza.
Los colores de mucha saturación deben ser usados en menor grado en superficies de gran tamaño.
Los rojos, naranjas, amarillos, azules y otros colores vivos en toda su pureza no son presentados por la naturaleza en amplias extensiones, sino como acentos o pequeñas áreas de animación. |

